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¿Cómo debería ser una vivienda accesible?

diseñar una vivienda accesible
Actualmente, las viviendas accesibles son diseñadas de tal manera, que tales adaptaciones pasan totalmente desapercibidas. Imagen vía Freepik.es

La discapacidad o la condición de movilidad reducida, son situaciones totalmente inesperadas, pueden afectarnos a todos, en cualquier momento de nuestras vidas. De hecho, de acuerdo a datos oficiales, en España hay al menos 4.000.000 de personas con discapacidad, en edades comprendidas entre los 16 y 64 años. Lo que quiere decir que, en al menos el 20% de los hogares españoles, vive una persona con alguna limitación. 

Estas limitaciones pueden afectar significativamente la movilidad y la capacidad de interactuar de manera autónoma con el medio. Hablamos de acciones tan cotidianas como lavarse las manos, tomar un baño, dormir e incluso salir o entrar de la vivienda. Como debemos imaginar, esto disminuye notablemente la calidad de vida de estas personas.

La mayoría de construcciones que tienen más de 25 años, están diseñadas sin pensar en las condiciones de movilidad que pueda tener una persona a lo largo de su vida. Esto es muy evidente de encontrar, escalones corotos, puertas y pasillos angostos, lavados de difícil acceso, una gran cantidad de detalles que le complican mucho más la vida a las personas con discapacidades.

Afortunadamente, en los últimos años, se han creado iniciativas globales que intentan dar respuesta a estos problemas que desde siempre, han estado afectando a la población con discapacidad. Ahora, la premisa para todos los arquitectos, es diseñar una vivienda accesible que les permita elevar sus condiciones de vida, otorgándoles la capacidad de realizar la mayoría de sus actividades cotidianas, con un alto grado de autonomía y seguridad. De hecho, muchos gobiernos y organizaciones no gubernamentales, prestan ayudas a la accesibilidad en edificios.

En este artículo, queremos enseñarte los parámetros a seguir para diseñar una vivienda accesible, así como, los puntos claves de este enclave arquitectónico, cada día más implementado a nivel mundial.

¿Qué es una vivienda accesible?

La mayoría de construcciones que tienen más de 25 años, están diseñadas sin pensar en las condiciones de movilidad que pueda tener una persona a lo largo de su vida. Imagen vía fundacionmdp.org.

Las viviendas accesibles o también conocidas como viviendas adaptadas, son todas aquellas que fueron diseñadas para eliminar todo tipo de barreras que puedan perjudicar la movilidad de personas con discapacidades o con movilidad reducida. De tal manera, se les da la oportunidad de continuar con su vida, con el más alto nivel de autonomía y seguridad para realizar sus actividades.

No obstante, tal adaptación no debe perjudicar ni la calidez, ni el confort de las personas que allí habiten, sino más bien, incrementar la calidad de vida de todos, sin importar sus condiciones de movilidad. De hecho, en muchos casos, las viviendas accesibles son diseñadas de tal manera, que tales adaptaciones pasan totalmente desapercibidas.

A esto último, se le conoce más bien como el diseño universal o diseño adaptado a todas las personas. La idea de esto es crear entornos, productos o servicios, que puedan ser utilizados por el mayor número de personas, sin importar su condición física. Sin embargo, esto generalmente se logra en viviendas y/o espacios nuevos.

Ahora bien, el problema real son las construcciones viejas que representan un gran porcentaje del total de edificaciones en el país. A estás, es necesario aplicarles una serie de adaptaciones que la conviertan en una vivienda accesible.

¿Cómo adaptar o diseñar una vivienda accesible?

Sólo en España, al menos en el 20% de los hogares, vive una persona con alguna limitación o discapacidad. Imagen vía fundacionmdp.org.

De manera general, el espacio de las viviendas siempre debería estar adaptado a las personas que allí viven, sin importar su condición física o motora. Sin embargo, la mayoría de las construcciones se proyectan en función a una familia sana, de tal manera que se toman medidas estipuladas, consideradas ergonómicas para la mayoría.

Las consideraciones principales en cuanto a ello son: las medidas de los espacios de circulación, espacios para colocar los muebles, altura mínima en el techo, así como otros elementos importantes en la cocina, comedor, baños, salidas e ingresos. En ese sentido, para las personas que tienen limitaciones o una condición de movilidad, el vivir en estos espacios no adaptados, puede convertirse en verdadero problema, ya que en la mayoría de los casos, perderían total autonomía para ejecutar sus actividades diarias.

No obstante, todo esto puede solucionarse de manera fácil, a través de pequeñas adaptaciones en la vivienda, que por más simples que parezcan, podrán mejorar notablemente la vida de las personas con discapacidad. Si bien es cierto, en algunos casos es muy difícil eliminar todas las barreras arquitectónicas, estas pequeñas acciones incrementarán la seguridad y la accesibilidad de la vivienda. 

1. Entrada y salidas con rampas amplias

Uno de los principales inconvenientes que reportan las personas con discapacidad, especialmente las que están en silla de ruedas, es entrar y salir de su vivienda libremente. De hecho, estudios afirman que al menos el 20% de esta población, reporta que tienen muchos obstáculos para salir o entrar a su vivienda.  

Para esto, es necesario realizar adaptaciones en las entradas, ampliando los pasillos hasta al menos 80 cm de ancho, cosa que la silla de rueda pueda desplazarse sin inconvenientes. En el caso de que existan desniveles, como escalones o rampas, es importante marcarlas con tonalidades resaltantes, para que se pueda evidenciar y evitar cualquier caída o tropiezo en personas mayores o con movilidad reducida.

En el caso de existan  desniveles en los ingresos de la casa o edificio, será necesario la construcción de una rampa de fácil acceso, de baja pendiente, que facilite la entrada o salida de cualquier persona, sin dificultad o peligro alguno. 

2. Espacios amplios en las habitaciones

Otro detalle que debemos tener en cuenta al adaptar o diseñar una vivienda accesible, son los espacios de tránsito interno. Es importante que en las familias donde haya una persona que use parcial o permanentemente una silla de rueda, existan áreas de movilidad lo suficientemente amplias.

De hecho, las medidas recomendadas son: 0.80 m y alto 1.30 m y su radio de giro es de 1.50 m. Lo ideal es que la persona en esa condición, pueda ir del baño a la cocina, de la cocina a la habitación, o desplazarse libremente, sin tener tropiezos ni retrasos por obstáculos. 

Recordemos que, además de las consideraciones del tamaño de la silla de ruedas, hay que tomar en cuenta que la persona no debe tener inconveniente alguno con sus manos para maniobrarla. Es así que, se recomienda que entre la silla y la pared o mobiliario, exista una separación de 40 a 60 centímetros. 

3. No se recomienda el uso de alfombras

Las alfombras por más cómodas que parezcan, para una persona con movilidad reducida puede convertirse en un real problema, ya que, entorpece en gran medida la movilidad. Por otro lado, es necesario también tener en consideración con la elección los muebles, seleccionado sólo aquellos que puedan estar al alcance de una persona sentada.

4. La mesa de la cocina debe ser de fácil acceso

Nuevamente, para una persona que esté en silla de ruedas, la mesa de la cocina debe en un principio estar a la altura correcta para que esta pueda trabajar cómodamente. Además, debe tener un espacio para estacionar la silla sin contratiempo. En ese sentido, la altura del mesón debe estar entre los 70 centímetros.

Por otro lado, entre los muebles de la cocina y demás elementos, debe haber una separación de al menos 1.50 m. Asimismo, las puertas de la nevera, horno o gabinetes deben estar también con un espacio adicional, para que la persona en cuestión, pueda colocarse al lado con la silla mientras las abre. 

En cuanto a la mesa del comedor, se debe también considerar el detalle del mesón de cocina. Lo correcto sería, que con la silla de ruedas, la persona pueda estacionarse y comer de manera cómoda, sin necesidad de subirse a otra silla. 

Una vivienda accesible le garantiza a las personas con limitaciones o movilidad reducida, su total autonomía, seguridad y bienestar dentro de su hogar. Imagen vía fundacionmdp.org.

5. Espacio libre al lado de la cama

Es importante también, al momento de adaptar o diseñar una vivienda accesible tomar en cuenta la posición de la cama de la persona con limitaciones en movilidad. Sin importar la condición que esta tenga, lo recomendable es dejar al menos un lado de la cama totalmente libre, con un área no menor a 1 metro. 

El closet o armario, debe ser también pensado en la discapacidad del usuario. Lo ideal es usar puertas deslizantes, con cajones ni muy bajos ni muy altos, cosa que sea fácil de operar para una persona sentada. Lo recomendable es entre 48 cm a 1.2 metros. 

5. El diseño del baño

Este quizás, es el lugar más delicado y donde mayor atención debemos prestar. Empezando por el inodoro, el cual debe tener un espacio lateral lo suficientemente amplio, para que se pueda estacionar la silla justo al lado, permitiéndole a la persona moverse de forma autónoma. 

En cuanto al lavabo, no debe tener muebles, ni soportes en el piso. Se recomienda más bien, el uso de los aéreos, donde se pueda estacionar la silla de ruedas.

Ahora bien, no se recomienda el uso de bañeras por el peligro que pueden causar. Lo mejor es implementar duchas amplias, con al menos 1.50 metros cuadrados, donde la silla pueda maniobrar libremente. Además, el piso debe ser antideslizante y en algunos casos recomiendan el instalar un asiento rebatible, para mayor comodidad de la persona con problemas de movilidad. 

7. Puertas y ventanas

El último detalle que debes tomar en cuenta al momento de diseñar una vivienda accesible, son las puertas y ventanas de la misma. Para lograr la mayor comodidad de las personas con limitaciones, las puertas en general, deben abrir hacia afuera.

En el caso de las ventanas, se recomiendan sistemas oscilobatientes debido a sus grandes ventajas, en cuanto a seguridad y comodidad para abrirlas o cerrarlas. 

Diseñar una vivienda accesible le garantiza a las personas con limitaciones o movilidad reducida, su total autonomía, seguridad y bienestar dentro de su hogar. Además, esto también supondrá una ayuda para todas las demás personas que habitan en el hogar, ya que, no tendrán que dedicar mucho tiempo al cuidado de sus familiares.

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