Home OTRAS Los gatos reconocen su propio nombre

Los gatos reconocen su propio nombre

Los gatos

Por fin tenemos a la mano un estudio oficial que determinó si los gatos podían reconocer su nombre o no. La respuesta es afirmativa, algo que los amantes de los felinos y dueños de los mismos habrán sabido desde hace mucho, aunque sólo por suposición. Pues bien, ya existe una base científica que lo comprueba y dictamina de manera seria. Los gatos pueden reconocer el nombre por el que se les llama.

Tal como sucede con los perros, estos animales son capaces de familiarizarse con el nombre por el que se les llama constantemente. Si bien, los caninos demuestran una habilidad para identificar diferentes palabras de sus amos, los gatos hacen lo mismo con sus nombres. Sin embargo, las reacciones son diferentes.

Cuando un perro es llamado por su nombre atiende a su amo enseguida. Los gatos, por otro lado, parecen más bien tomarlo como una señal para iniciar un juego o pedir comida; en vez de demostrar obediencia como es en el caso de los caninos.

Puedes leer: Puedes tratar el asma con azúcar, según estos científicos

Los gatos saben cuál es su nombre, en Japón lo demostraron

Para llegar a esta conclusión, el estudio reunió un total de 34 gatos. A los mismos se les sometió a cuatro tipos de experimentos. Con una grabación, se les reprodujo diferentes palabras, añadiendo al final el nombre del felino. La reacción fue muy diferente entre los sonidos que apenas reconocían y su propio nombre de pila.

Ante las palabras diferentes, apenas movían la cola y las orejas, dando señas de que escuchaban. Sin embargo, fue al escuchar su propio nombre que realizaron acciones más activas y demostraron un interés obvio. De modo que los gatos sí pueden reconocer su nombre y atender al llamado de sus dueños.

Así concluyeron los investigadores, que: «si los gatos estuvieran acostumbrados a las otras cuatro palabras y deshabitados a sus nombres, se observaría una respuesta de rebote a la presentación de sus propios nombres, lo que significa la si tienen una capacidad de discriminar sus propios nombres de otras palabras».

El misterio está resuelto.

Fuente: Nature

También te puede interesar:

Dientes de leche: una fuente pura de células madre que entra en escena

Salir de la versión móvil