
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible licita por casi 5 millones de euros un contrato que favorezca la implementación definitiva de esta tecnología en la Dirección General de Carreteras.
Cómo la tecnología BIM transforma la seguridad y eficiencia en las carreteras españolas
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aprobado la licitación de un contrato de servicios para apoyar a la Dirección General de Carreteras (DGC) en la definición de la estrategia necesaria para implementar la metodología BIM (Building Information Modeling) en sus proyectos y obras. El presupuesto es de 4,96 millones de euros (IVA incluido) y la fecha límite para presentar ofertas es el próximo 15 de noviembre. La incorporación de esta tecnología a las carreteras permitirá optimizar la planificación, diseño y construcción de infraestructuras, además de sentar las bases para una futura gestión integral.
Esta iniciativa se enmarca en el Plan BIM elaborado por la Comisión Interministerial BIM y aprobado en Consejo de Ministros en junio de 2023. Su objetivo es incorporar progresivamente este modelo de trabajo colaborativo a la contratación pública para promover una construcción sostenible y una mayor eficiencia en el gasto público.
El año pasado, la DGC dio un paso clave en su camino hacia la implantación de la metodología BIM al llevar a cabo una experiencia piloto en los trabajos de ampliación de la autovía A-67 en Cantabria. En una primera fase se procedió a la modelización del proyecto para disponer de un modelo digital aplicable a la fase de obras, y así aprovechar al máximo los beneficios de esta tecnología durante la construcción y operación de la carretera. Posteriormente, se llevará a cabo la implantación, coordinación y seguimiento de la aplicación de esta metodología en el contrato de obras.
Ahora se saca a concurso este nuevo contrato que servirá de apoyo para su implantación definitiva en los proyectos de la Dirección General de Carreteras. El contrato de servicios de asistencia técnica incluirá tareas como la definición de la estrategia (análisis previo, definición de objetivos, monitorización, revisión y actualización) y el desarrollo de los requisitos BIM que se deben incluir en los pliegos de contratación.
Además, el contrato contempla el desarrollo de guías y manuales vinculados a los procesos y flujos de trabajo, la formación al personal de la DGC, la redacción de informes, así como la asistencia y soporte continuo para la utilización de esta metodología en proyectos y obras, incluida la resolución de dudas. Otra tarea consiste en la revisión de entregables que incluyan la revisión de los planes de ejecución. De esta manera, se podrá retroalimentar la estrategia de implementación definida inicialmente y garantizar la calidad y homogeneidad de estos.
Así las cosas, BIM se perfila como una herramienta prometedora para mejorar la seguridad en vías de alta capacidad. Su aplicación en la construcción de carreteras permite integrar directrices de expertos en seguridad vial, incluyendo elementos clave durante la construcción que solo pueden ser evaluados de forma completa una vez finalizada la obra. Esto permite abordar aspectos como la distancia de frenado, la gestión eficiente del drenaje, la optimización de la visibilidad y el diseño seguro de curvas, garantizando que estas carreteras cumplan con altos estándares de seguridad.
Está claro que la metodología BIM es un motor capaz de revolucionar el sector transporte y cada vez son más las empresas y entidades públicas que abogan por usar este modelo de trabajo dadas las enormes ventajas que conlleva: mayor eficiencia y calidad a menor coste. De ahí que los profesionales se afanen por recibir formación especializada y busquen el mejor máster BIM online del mercado.







