Nebulosa Boomerang: El lugar más frío del universo tiene más de 3.000 años

Descubrimiento de nebulosa Boomerang fue hecho luego de dos décadas de estudio.
Descubrimiento de nebulosa Boomerang fue hecho luego de dos décadas de estudio.

ALMA ha dado con el punto que tienen décadas investigando. Han descubierto la medida, la edad, la masa y la energía cinética de la nebulosa Boomerang. Una estrella, cuyo tamaña es mayor que el del sol. 

«Estos nuevos datos nos muestran que la mayor parte de la envoltura estelar de la estrella masiva gigante roja ha sido expulsada al espacio a velocidades mucho más allá de las capacidades de una sola estrella gigante roja»

Esta afirmación fue realizada por Raghvendra Sahai, astrónomo del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California; adicionalmente explicó:

«La única manera de expulsar tanta masa y a tales velocidades extremas es por la energía gravitacional de dos estrellas que interactúan, lo que explicaría las propiedades desconcertantes de la salida ultrafría»

Nebulosa Boomerang

Boomerang ha sido estudiada por más de dos décadas. Es la estrella más fría del universo; aunque se cree que dentro de poco tiempo comenzará a calentarse. Su temperatura se encuentra en unos -274°C, o en menos de la mita de un grado Kelvin.

Boomerang es catalogado el lugar más frío del universo
Boomerang es catalogado el lugar más frío del universo. Foto: Cortesía

Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) fue la encargada de llevar a cabo este descubrimiento. Desde el desierto de Atacama, en Chile, ubicaron un telescopio espacial para conocer las razones por las que es el lugar más frío del universo.

Aparentemente todo se trata de una estrella más pequeña que se sumergió en la estrella rojo; esta terminó expandiéndose y formando un hilo ultrafrío de gas y polvo.

Estos datos recabados lograron aportar otro tipo de informaciones; el telescopio de ALMA logró captar a la nebulosa Boomerang.

La imagen sugiere un chorro dentro de un chorro ultrafrío, dispuesto como un reloj de arena, que se moviliza a más de tres billones de kilómetros de extremo a extremo. El chorro ultrafrío viaja a más de 150 kilómetros por segundo y se estima que le ha tomado cerca de 3.500 millones de años formarse.