¿Qué necesita un buen ordenador todo en uno?

ordenador tono en uno
Un ordenador todo en uno debe integrar componentes que sean capaces de llevar a cabo tanto las tareas más simples como las más complicadas.

Un ordenador todo en uno no es una idea utópica, realmente, es una realidad que muchos tienen ya en su hogar. Equipos que son capaces de llevar a cabo toda clase de funciones gracias a un hardware interno más que contundente. Puede que no sepas cómo hacerte con uno, o qué debe cumplir, y eso es justo lo que vamos a abordar. Vamos a ver qué necesita un buen ordenador todo en uno.

Los requisitos fundamentales de un ordenador todo en uno

Si echamos un vistazo a esta recopilación en oficinas2cero.com, podemos ver fácilmente que los requisitos de un ordenador todo en uno deben hacer que se amolde a prácticamente cualquier frente. Para eso, además de hacer una inversión económica decente, hay que asegurarse de que los componentes sean capaces de llevar a cabo tanto las tareas más simples como las más complicadas. Vamos a ahondar en eso.

Procesador y gráfica dedicada

Si quieres un equipo capaz de plantar cara a cualquier cosa, tanto a las simulaciones más complejas como a las imágenes más pesadas o las renderizaciones más avanzadas, ten muy claro que necesitas un procesador potente. Un ordenador todo en uno no puede fallar en ningún frente, y menos en su corazón, la CPU. Es la parte que se encarga de ejecutar todas las instrucciones y hacerlo con la mayor velocidad posible.

En ese sentido, lo indispensable es contar con un Intel i5 de nueva generación o, incluso, adentrarse en el terreno de los i7 y los i9. Procesadores que tienen de cuatro núcleos en adelante y altas velocidades, ideales para el trabajo más exigente. Por otra parte, en caso de optar por AMD, la familia Ryzen 3 y Ryzen 5, sobre todo los más modernos, es muy buena opción también, sobre todo por sus altos niveles de caché.

En cuanto al apartado de la tarjeta gráfica, es importante contar con un buen modelo dedicado, no integrado, sobre todo para llevar a cabo labores de modelado 3D, diseño gráfico o incluso si quieres desconectar y jugar a algo. NVIDIA y AMD son las voces cantantes aquí, la primera con las gamas 20 y 30, muy buenas para el precio que tienen. La segunda con las gamas RX 5000 y 6000, caras, pero realmente potentes.

Memoria RAM y almacenamiento

Por supuesto, hay que hablar de memoria RAM y de almacenamiento en el disco duro. La primera parte debe moverse entre los 16 y los 32 gigas de RAM, ya que son lo ideal para poder tener una buena ristra de programas abiertos sin que el equipo se sature. Programas que demanden mucho, sobre todo a la hora de llevar a cabo grandes cargas de trabajo, van a exigir y exprimir hasta el último mega de esta memoria mientras trabajan. Lo avisamos.

Por otro lado, el almacenamiento. En este caso, apostar por los discos duros SSD ya parece algo indispensable, aunque el mejor camino es optar por una configuración doble. Si se puede hacer la inversión, es ideal contar con un SSD NVMe como principal para el sistema operativo. Con entre 200 y 500 gigas es más que suficiente, su velocidad es enorme. Luego, se puede añadir un disco duro secundario HDD más tradicional para el almacenamiento, ascendiendo a los 2 o hasta los 3 TB. Son más económicos y no tan veloces, pero dan mucha capacidad.

Obviamente, ese segundo disco duro también se puede cambiar por otro SSD, aunque uno más estándar. No es tan rápido como el NVMe, pero sí que da una velocidad muy por encima del disco magnético habitual. Eso sí, también es más caro que este, aunque menos que le NVMe.

Monitor

Ciertamente, no es necesario un gran monitor para un equipo todo en uno y, sobre todo en este apartado, la elección depende de lo que se vaya a hacer. Si el ordenador se va a destinar a un uso doméstico, redacción de documentos, algún que otro trabajo de oficina, juegos y navegar por internet, una pantalla panorámica de entre 19 y 25 pulgadas es más que suficiente.

Si se busca combinar el uso doméstico con uno más profesional, usando software más exigente y que requiera buena visibilidad, se deben elevar las pulgadas y, a ser posible, añadir un monitor secundario. La dupla de monitores es ideal para agilizar el trabajo por la cantidad de información que se tiene en pantalla en todo momento.

Accesorios

Teclado y ratón son fundamentales, pero conviene plantearse añadir una impresora para poder llevar a cabo más labores de oficina, o incluso imprimir algún que otro plano o ilustración de ser necesario. Los diseñadores, sobre todo, se pueden plantear la suma de una tableta gráfica, ideal para trabajar con más soltura. Este apartado es una especie de «barra libre» para el usuario, ya que puede y debe añadir aquello que termine de versatilizar su ordenador para lo que necesite.

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