Camarones sin boca viven en las profundidades del océano

Camarones
Camarones no tienen ojos, pero llevan en su parte dorsal una mancha de rodopsina, un pigmento que es sensible a la luz

Camarones sin boca, ni ojos sobreviven en ambientes extremos en las profundidades del océano. De acuerdo a los investigadores estas criaturas viven cerca de fuentes hidrotermales, ubicadas en zonas volcánicamente activas.

Entre las criaturas más extrañas se encuentra el camarón llamado Rimicaris, el cual protege a las bacterias bajo su caparazón. Estos camarones debe lograr un equilibrio muy delicado. Mantener a las bacterias cerca de los fluidos para absorber nutrientes, pero no demasiado cerca para evitar que se «cocinen».

Los Rimicaris no tienen ojos, pero lleva en su parte dorsal una pequeña mancha de rodopsina. Es un pigmento que cambia con la energía lumínica y que le permite, según algunos investigadores, la radiación térmica.

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Bacterias aliadas

DAVID SHALE
DAVID SHALE

Por su parte, el cangrejo pecho peludo, llamado Hoff por los especialistas y quien recibió su nombre científico, Kiwa tyleri, en honor al biólogo británico Paul Tyler.

Cultiva bacterias en su pecho que operan como bocas recogiendo las bacterias como fuente de alimento.

Bacterias especializadas en el pecho peludo del cangrejo se nutren de metales y otras sustancias disueltas en los fluidos que escapan de las grietas a temperaturas de hasta 400 grados centígrados.

Y esas bacterias proveen energía a su vez a un conjunto tan hermoso como extraño de organismos complejos. Otros de los especímenes descubiertos por los biólogos es el gusanos de tubo gigante o gusanos vestimentíferos gigantes (Riftia pachyptila).

Estos invertebrados marinos viven en otro tipo de simbiosis. Los gusanos no tienen boca, estómago o intestinos, pero poseen un órgano llamado trofosoma que funciona como refugio para bacterias. Y los microbios pagan su renta aportando nutrientes.

Cuando una fumarola se apaga por completo mueren todos los animales a su alrededor. Una misma especie habita múltiples fumarolas en una cadena volcánica, de modo que si una se pierde la especie sobrevivirá.

Gusano de Pompeya

Las condiciones en que viven los camarones no se comparan con los peligros que enfrenta, el gusano de Pompeya.

El gusano construye tubos que parecen de papel a ambos lados de las chimeneas donde emergen los fluidos calientes. Las temperaturas en estos tubos superan los 80 grados centígrados.

Para aislarse del calor, el gusano usa como protección bacterias.

Explotación minera

La gran preocupación de los expertos es que la actividad humana transforme el océano eliminando las fumarolas que estas especies puede colonizar.

El año pasado científicos británicos descubrieron en una cadena montañosa en el océano Atlántico altas concentraciones de un material usado en la fabricación de paneles solares.

Y algunas compañías ya expresaron su interés en explotar los metales en las fuentes hidrotermales.

Uno de los mayores peligros para especies como El Hoff es la posible explotación minera de fumarolas, aseguró Nicolai Roterman, experto en cangrejos de la Universidad de Oxford.

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