Ciencia ya comienza a estudiar la comezón

Estiman que la ciencia puede responder más preguntas que las esperadas dentro de unos años.
Estiman que la ciencia puede responder más preguntas que las esperadas dentro de unos años.

¿Parecería inaudito que habiendo tanta evolución tecnológica y estudios en los humanos todavía la ciencia no hubiese hablado sobre la comezón? Pues sí, aunque es increíble, es una realidad. 

Hace muy poco tiempo que se pudo inaugurar por fin el Centro para el Estudio de la Comezón, ubicado en la Universidad de Washington de Missouri, en Estados Unidos. Estos investigadores serán los encargadas de avanzar en cuanto a este tema.

Ciencia ¿por qué pica?

Esta es una de las preguntas más realizadas por cualquier persona. Resulta que si se te acerca un insecto y te muerde en alguna parte del cuerpo se libera un poco de toxina; esta hace que se libere histamina, la cual es la que envía la información al cerebro y te comienza a «picar».

Lo que hace que se libere la histamina es la sustancia de plasma que combate las toxinas; limpiándolas para que la sensación desaparezca.

Tema no estudiado

La ciencia se ha concentrado aún más en el estudio de los dolores y cómo calmarlos, que algo tan milenario y recurrente como la comezón.

Sin embargo hay diversos estudios preliminares que se ven como la «punta del iceberg». En este sentido descubrieron que esta es contagiosa.

Brian Kim, director del centro, ha dicho:

«El contagio es así de sencillo: con sólo ver a alguien rascándose, te empieza a picar».

Placentero

Por alguna extraña razón, a la que todavía no le han encontrado una respuesta, es que rascarse es placentero; es como conseguir el éxtasis. Igualmente advierte que puede ser peligroso.

Por lo menos puede pasar que la persona se está rascando que libere más histemina; la información llega al cerebro y provoca seguir rascándose la piel; a tal punto que puede romperse, rajarse, entre otros.

Es mucho más peligroso en personas que sufren de psoriasis u otra condición alarmante.

Sobre la velocidad

En el caso de los dolores: esta información viaja a unos 130 kilómetros por hora para llegar al cerebro y sentirlo.

Mientras que cuando se trata de la comezón esta viaja a 2 kilómetros por hora; por lo que el proceso es mucho más lento.