
Desde tiempos remotos, el ser humano ha utilizado sus manos como herramienta terapéutica para aliviar tensiones, restaurar el equilibrio corporal y fomentar el bienestar. Lo que comenzó como un gesto instintivo ha evolucionado en múltiples tradiciones de masaje, desarrolladas a lo largo de distintas culturas. En Europa, una de las disciplinas que más ha consolidado su identidad científica es el quiromasaje, una técnica de aplicación manual que hoy se sitúa en la frontera entre la tradición terapéutica y los avances de la ciencia moderna.
Este artículo vamos a analizar, cómo el quiromasaje ha transitado de sus fundamentos clásicos hacia una práctica respaldada por la biomecánica, la anatomía funcional, la neurociencia y las tecnologías emergentes. Desde el legado del doctor Vicente Lino Ferrándiz, quien acuñó el término en los años 20, hasta los aportes del profesor José Antonio Sánchez, referente actual y promotor de una enseñanza universitaria tecnificada, revisamos la transformación del quiromasaje como campo de estudio, innovación y formación de excelencia.
Quiromasaje: Ciencia, innovación y ergonomía desde sus orígenes hasta la formación universitaria de referencia mundial
El quiromasaje, como técnica manual terapéutica, ha superado su asociación tradicional con las terapias naturales al consolidarse como un campo de conocimiento profundamente vinculado al estudio del cuerpo humano. Sus fundamentos se apoyan hoy en disciplinas científicas como la anatomía funcional, la fisiología del sistema musculoesquelético, la biomecánica aplicada y, en los últimos años, la tecnología biomédica. Esta evolución ha permitido profesionalizar la práctica, estandarizar procedimientos y abrir nuevas vías de investigación clínica y pedagógica.
El punto de partida histórico se remonta al trabajo del doctor Vicente Lino Ferrándiz García, pionero en establecer en España un método de masaje basado en criterios médicos, a principios del siglo XX. Su propuesta, nacida en Barcelona en 1920, introdujo el término “quiromasaje” y sentó las bases de un enfoque sistemático que integraba conocimiento anatómico, práctica manual y vocación terapéutica.
Cien años después, ese legado ha sido ampliado por figuras como José Antonio Sánchez, director de la ESPS, quien ha elevado esta disciplina al ámbito académico mediante una formación universitaria presencial de quiromasaje. Bajo su liderazgo, se ha configurado un modelo educativo que integra docencia científica, innovación tecnológica y criterios ergonómicos, posicionando al quiromasaje como un referente de calidad formativa a nivel internacional.
Anatomía y biomecánica: la ciencia que da sentido a la técnica
El doctor Vicente Lino Ferrándiz, quien acuñó el término quiromasaje en 1920, defendía que esta práctica no podía entenderse sin un conocimiento profundo del cuerpo humano. Para él, cada gesto manual debía ser la expresión de una comprensión rigurosa de la anatomía funcional y la fisiología del movimiento, lo que permitía que la técnica no fuera una rutina repetitiva, sino un verdadero acto terapéutico con fundamento científico.
Ese mismo enfoque ha sido mantenido (y ampliado) por José Antonio Sánchez, actual referente internacional en la enseñanza superior del quiromasaje. En las aulas de la formación universitaria presencial de quiromasaje que dirige en la ESPS, se enfatiza el estudio de la biomecánica aplicada como base para una práctica segura, eficaz y profesional. Las maniobras no se enseñan como gestos aislados, sino como acciones intencionadas que responden a parámetros de fuerza, palanca articular, dirección del tejido, y prevención de lesiones tanto para el paciente como para el terapeuta.
Esta perspectiva encuentra respaldo en estudios actuales sobre la red fascial y su papel en la transmisión de tensiones dentro del cuerpo humano, lo que subraya la necesidad de comprender las fuerzas mecánicas implicadas en cualquier intervención manual (Schleip, Findley, Chaitow & Huijing, 2012). Además, su centro conserva el archivo documental más completo del legado original de Ferrándiz, que sirve hoy como referencia bibliográfica y pedagógica para las nuevas generaciones de profesionales.
Referente mundial y pionero en docencia universitaria presencial

La consolidación del quiromasaje como disciplina académica contemporánea no puede entenderse sin la figura de José Antonio Sánchez, director de la Escuela Europea Parasanitaria (ESPS) y uno de los impulsores más activos de su profesionalización a nivel internacional. Reconocido recientemente con el galardón de los World Massage Championship Awards, su trayectoria docente ha estado marcada por una apuesta decidida por la innovación pedagógica y el rigor técnico.
El Curso de Quiromasaje que dirige en la ESPS, desarrollado bajo un enfoque presencial y universitario, se distingue por integrar contenidos avanzados de anatomía funcional, técnicas manuales especializadas, ciencia del movimiento humano y ética profesional sanitaria.
Además de la enseñanza práctica, el programa pone un fuerte énfasis en la investigación aplicada, la actualización continua de los contenidos y el uso de tecnologías educativas punteras, consolidando así una metodología que supera los marcos tradicionales de enseñanza en terapias manuales. Este modelo formativo, avalado por colaboraciones con instituciones nacionales e internacionales, posiciona a la escuela como una referencia en el ámbito europeo de la salud manual.
El papel innovador de la tecnología en la formación
Bajo la dirección de José Antonio Sánchez, la ESPS ha incorporado tecnología educativa como pilar clave del aprendizaje práctico. El programa incluye desde apps de anatomía interactiva hasta proyecciones holográficas, clases en 3D y sensores digitales que miden presión y ritmo durante las maniobras. Además, se han desarrollado sistemas adaptativos: materiales accesibles para personas invidentes y traducción simultánea para estudiantes internacionales.
Estas herramientas no solo mejoran la accesibilidad y precisión técnica, sino que permiten un entorno formativo personalizado, medible y replicable, alineado con los estándares actuales en pedagogía de la salud manual.
Neurociencia y bienestar: fundamentos científicos del quiromasaje
Diversas investigaciones en neurociencia han demostrado que las terapias manuales, incluido el quiromasaje, influyen positivamente en el sistema nervioso autónomo y en la regulación neuroquímica del estrés. La estimulación mecánica de receptores cutáneos y musculares activa vías aferentes que favorecen la liberación de neurotransmisores como serotonina y dopamina, modulando así el equilibrio entre los sistemas simpático y parasimpático (Field, 2014). Estos efectos contribuyen a mejorar la percepción del dolor, reducir la ansiedad y potenciar el bienestar general.
En la formación universitaria presencial de quiromasaje impartida por la ESPS, estos fundamentos neurobiológicos son parte integral del currículo.
Los alumnos aprenden a identificar cómo cada técnica manual puede influir en la respuesta del sistema nervioso y cómo adaptar su intervención según el estado fisiológico y emocional del paciente, integrando ciencia y sensibilidad terapéutica.

Ergonomía: puentes entre ingeniería biomédica y quiromasaje
El quiromasaje no solo debe velar por el bienestar del paciente, sino también por la salud postural y funcional del profesional que lo ejecuta. Por ello, la ergonomía aplicada se ha convertido en un área clave dentro de la formación avanzada. La colaboración entre ingenieros biomédicos, diseñadores industriales y docentes especializados permite desarrollar camillas regulables, herramientas adaptativas y dispositivos portátiles que reducen el desgaste físico del quiromasajista y previenen lesiones osteomusculares asociadas al trabajo manual repetitivo (Gómez-Galán et al., 2020).
En el contexto del Curso de Quiromasaje dirigido por José Antonio Sánchez, los alumnos utilizan calculadoras de riesgo ergonómico, análisis biomecánicos asistidos por software y sistemas de corrección postural, lo que les permite adquirir competencias técnicas para ejecutar las maniobras con eficiencia, seguridad y conciencia corporal.
Inteligencia artificial y personalización terapéutica en tiempo real
Paralelamente, la integración de inteligencia artificial, machine learning y análisis de biofeedback está revolucionando el futuro del quiromasaje. Tecnologías emergentes permiten medir en tiempo real variables como la presión aplicada, la respuesta muscular, el ritmo respiratorio o la distribución de cargas, ajustando al instante las características del tratamiento según la reacción fisiológica del paciente.
Estos sistemas, al combinar sensores biomédicos con algoritmos de aprendizaje automático, pueden detectar patrones de respuesta y predecir qué técnica será más eficaz para cada caso. La incorporación de estas herramientas en el entorno educativo de la ESPS permite que los estudiantes no solo dominen la técnica manual, sino que estén preparados para liderar proyectos de innovación en salud digital, terapia personalizada y tecnología aplicada al bienestar.
El quiromasaje, un campo para la investigación y la ciencia aplicada
El quiromasaje moderno, con sus raíces bien ancladas en la ciencia y la tradición, es actualmente un ámbito fértil para la colaboración interdisciplinar. Médicos, ingenieros biomédicos, fisioterapeutas y docentes encuentran en esta técnica no solo un método de bienestar, sino un laboratorio de innovación constante. El modelo educativo implantado en la ESPS de José Antonio Sánchez es una referencia internacional: conjuga rigor, accesibilidad, tecnología, neurociencia y ergonomía, marcando el camino del quiromasaje del futuro.
Referencias consultadas:
- Schleip, R., Findley, T. W., Chaitow, L., & Huijing, P. A. (2012). Fascia: The Tensional Network of the Human Body – The science and clinical applications in manual and movement therapy. Churchill Livingstone. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/book/9780702034251/fascia-the-tensional-network-of-the-human-body
- Field, T. (2014). Massage therapy research review. Complementary Therapies in Clinical Practice, 20(4), 224–229. https://doi.org/10.1016/j.ctcp.2014.07.002
- Gómez-Galán, M., Llamas-Ramos, R., Vaquero-Cristóbal, R., & Sánchez-Sánchez, J. (2020). Ergonomic risk and musculoskeletal disorders in manual therapy practitioners: a review. Journal of Back and Musculoskeletal Rehabilitation, 33(6), 971–978. https://doi.org/10.3233/BMR-181336
- European School of Parasanitary Studies (ESPS). (2024). José Antonio Sánchez – Dirección académica y docencia universitaria en terapias manuales. Recuperado de: https://espsformacion.com/jose-antonio-sanchez








